¿Qué hubiera pasado si hubieras tenido a Aquinas el año pasado?
Imaginemos el año pasado en los mercados: fuertes subidas, caídas repentinas, titulares de guerra, inflación, bancos centrales y ruido interminable.
Ahora pregúntate honestamente:
¿Sabías realmente cuándo era el momento de reducir el riesgo y cuándo podías aumentarlo de forma segura?
¿Podría usted distinguir entre el ruido mediático y los cambios reales de régimen?
¿Sabías qué empresas o sectores eran incompatibles con tu fe, incluso aunque parecieran “rentables”?
¿Tenías un marco para decidir cuánta liquidez mantener y cuándo dejar de operar por simple prudencia?